PASEO POR PELOÑO EN UN DIA DE LLUVIA
Llueve, desde el comienzo de la noche en el día anterior la lluvia se fue apoderando lentamente de valles y montañas de Ponga, la lluvia es una buena compañera de camino, ella se va encargando de embellecer lo que toca, de incrementar la belleza de flores, musgo, árboles... y así en un día de lluvia salí a acompañarla ladera arriba hasta sumergirme con ella en la frondosidad de ese impresionante bosque que es Peloño.
Camino solo, con la única compañía de mis pensamientos y la lluvia que golpea suavemente los tejados y las calles del pueblo mientras salgo de San Juan y dirijo la mirada hacía un Tiatordos cubierto por las nubes, el musgo enverdece de alegría los caminos mientras asciendo camino arriba deteniéndome a mirar el valle y los pueblos de San Juan, Abiegos, Taranes, camino de Bedules me acompañan como no el alegre canturreo de un Camachuelo Común feliz en esa mañana gris. Las nubes cubren de grises los caminos empujadas por el viento que las mece y una de ellas al apartarse deja colarse un rayo de un tímido sol sobre la Peña de Taranes. Ya en la parte alta contemplo como el agua remoja las cimas de Recuencu, Luengu y Antiguo.
El agua golpea repetitivamente los caminos humedeciendo y embelleciendo el bosque, ya en Bedules cojo el camino a Biforcadera mientras los pájaros no cesan en sus melodías, los buitres intentan remontar el aguacero y las ramas cubiertas de musgo parecen arrastrarse por el suelo, el bosque huele a silencio, las nubes bajas lo cargan de misterio mientras continúo caminando hacía Granceno, repasando los caminos que recorro y contemplo la belleza de las prímulas y narcisos engalanados de gotas de agua. El bosque rabia de marrones, verdes, musgos, líquenes y agua mientras las altas cumbres juegan con las nubes a esconderse entre ellas.
Llego a Granceno y abandono la pista para bajar bosque abajo, con las gotas desprendidas de los árboles cayendo sobre mis pasos, acompañándome en ese descenso por Peloño que tanto me gusta y que disfruto, mi descenso es lento, no tiene prisa, repiso el camino, subo y bajo por el bosque, piso las hojas que aún se conservan del otoño, cruzo riachuelos crecidos con el agua, cascadas que hace días que no estaban, la vida fluye en este bosque de hayas, robles, espineras, carrascos... una cierva cruza el camino con la cabeza agachada mientras yo escurro el agua que no cesa de caer sobre mi y mis pasos.
El camino me devuelve a la pista camino de nuevo hacía Granceno, asciendo por ella hasta encontrarme con el arroyo de los Bustiellos, sigo disfrutando de la alegría del bosque, de su belleza, de los rincones que me deja contemplar y de las nubes que suben, bajan, ascienden y descienden montañas y caminos. Me adentro bosque adentro por uno de tantos caminos por los que ya nadie sube siguiendo el arroyo enriquecido con el agua hasta una pequeña cascada, desciendo por la otra margen del arroyo ladera abajo para volver al camino y de allí hacía Granceno.
La lluvia da una tregua y entre las nubes sale el sol, se intensifican aún más los verdes y embellecen los montañas, los frutos del acebo, las flores y el canto de los petirrojos, así vuelvo por Granceno y regreso a Bedules donde las nubes al abrirse me muestran las nieves de los picos y la negra sombra del Carria y del Recuencu para al poco desaparecer y dar paso de nuevo a una lluvia fina que remoja de nuevo lo mojado y las nubes vuelven a apoderarse de la copa del Tiatordos mientras desciendo por el camino que me lleva de nuevo hasta San Juan.
Alguien, no recuerdo quién dijo una vez que "cualquiera que piense que el sol es pura felicidad nunca ha bailado bajo la lluvia", caminando bajo la lluvia disfrutando de los caminos mojados, de la alegre compañía de los pájaros, de la belleza que refleja el bosque cuando se moja, del alegre golpeteo de las gotas de agua contra el suelo, contra los árboles, contra tu cuerpo... caminar con la única compañía de la lluvia. Y mientras limpio mis embarradas botas en una de la fuentes de San Juan a mi mente se viene una canción de Inara George que se titula "It's raining". Espero que os haya gustado esta ruta improvisada en un día de lluvia y también como no la canción de Inara.
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Ficha de la ruta
Lugar de salida: San Juan de Beleño (Ponga-Asturias)
Lugar de llegada: San Juan de Beleño
Tipo de ruta: Circular (solo por el bosque de Peloño)
Tipo de ruta: Circular (solo por el bosque de Peloño)
Recorrido: San Juan de Beleño - Tombu La Bastida - Les Bedules - Biforcadera - Collado Granceno - Bosque de Peloño (circular) - Collado Granceno - Les Bedules - Tombu La Bastida - San Juan de Beleño.
Km. recorridos: 23,82 km.
Desnivel acumulado: 1.052 metros.
Tiempo total ruta: 08:25
Dificultad: Media
OJO: El usuario del GPS debe usar el sentido común y prestar atención, especialmente en zonas de orografía complicada y en condiciones climatológicas adversas (niebla, nieve, etc.) para evitar extravíos y/o accidentes.
OJO: El usuario del GPS debe usar el sentido común y prestar atención, especialmente en zonas de orografía complicada y en condiciones climatológicas adversas (niebla, nieve, etc.) para evitar extravíos y/o accidentes.
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