MAÑANAS EN EL HIDE
"¡Que quietas están las cosas!
Y que bien se está con ellas."
Y que bien se está con ellas."
Juan Ramón Jiménez
Un hide es una estructura permanente o temporal, que ha sido pensada para camuflar a observadores de la fauna silvestre, ello nos permite acercarnos sin causar ninguna alteración en el comportamiento natural de los animales. No se trata solo de ocultarse, sino de integrarse en el entorno de tal manera que nuestra presencia pase completamente desapercibida.
El lugar elegido es una preciosa laguna situada en la provincia de A Coruña y más concretamente en la localidad de Sobrado dos Monxes. Esta preciosa laguna se encuentra protegida por la Red Natura 2000 y es uno de los humedales más importantes de Galicia. La forma casi circular de la laguna comprende una superficie de 10 hectáreas y presenta una profundidad de entre 1,5 a 4,5 metros.
Esta laguna no es natural, es obra del hombre y más concretamente fue construida por los monjes del Monasterio de Sobrado en el siglo XVI y más concretamente entre los años 1500 al1530, represando las aguas de varios arroyos que forman las fuentes del río Tambre. Si pensamos en las dimensiones y en la profundidad de la misma nos daremos cuenta del enorme trabajo que tuvieron que realizar aquellos monjes. El hecho de la construcción fue principalmente para usar el agua para regar los cultivos de sus huertas, también para surtir de agua a los molinos. Aunque también fue usada como piscifactoría de truchas con el fin de proveer de alimentos al Monasterio y a los cenobios cercanos.
El hide, construido en madera te permite la visualización de una parte de la laguna y también el ocultamiento de las pequeñas aves que se esconden en los árboles cercanos a la misma. Hay que tener en cuenta de que estamos en un espacio abierto y natural en el que las aves se mueven a su completo antojo, por lo que no siempre encontraremos la fauna a nuestra disposición.
Entre los muchos ejemplares que podemos observar destaca la presencia en esta laguna de ejemplares de Cerceta, Cormoranes grandes, Pollas de agua, Fochas, Ánades reales, Somormujos, Garzas, Martines pescadores... también si tenemos algo de suerte podremos contemplar especies como nutrias, salamandras, culebras de agua, turones, erizos o ranas.
La laguna está bordeada de prados y de un bosque caducifolio de abedules, alisos, fresnos, robles y saúcos. En el agua es abundante el nenúfar y la espiga de agua, formando extensas masas flotantes en el verano.
Podremos recorrer un tramo de la laguna cercano al agua a través de una pasarela de madera que en algunos tramos presenta bastante deterioro y que nos permite una observación cercana de la misma y también de la fauna que no alcanzamos a ver desde el hide.
Siempre es un placer pasar un largo tiempo en el hide o caminando alrededor de la laguna para observar a las aves que nos vayamos encontrando. Demostrado está que la observación de aves ayuda a desconectar de las preocupaciones diarias y a reducir el estrés y la ansiedad. Además, el contacto con la naturaleza tiene un efecto relajante y calmante en nuestro cuerpo y mente, por lo que pasar tiempo observando aves puede ayudar a reducir la presión arterial y mejorar el estado de ánimo.




¡Qué bueno estar integrado en la naturaleza de esa manera!
ResponderEliminarEspectaculares esas imágenes.
Un abrazo, Carlos.
Buenos ratos echas tras ese Hide, Carlos, que bien aprovechados para disfrute de todos.
ResponderEliminarUn abrazo.